En este artículo
Los esquemas de cobro que más vas a verDe qué depende cuánto cobra una agencia de marketing digitalLa inversión en anuncios va aparteQué debería incluir cada esquemaQué preguntar antes de comparar cotizacionesSeñales de alerta en una propuestaCómo lo hacemos en LionheadSi buscas cuánto cobra una agencia de marketing digital, lo primero que notas es que casi nadie publica un precio. Y las cotizaciones que te llegan no se pueden comparar entre sí: una cobra por mes, otra por proyecto y otra te pide un porcentaje de lo que inviertes en anuncios. ¿De qué depende el precio? De cuatro cosas: cuántos canales se van a trabajar, cuánto contenido hay que producir, qué tan especializado es tu mercado y quién va a operar tu cuenta día a día.
Llevo más de diez años pautando en Google y Meta. Buena parte de ese tiempo la he pasado del otro lado de la mesa, revisando cotizaciones que un prospecto trae de otras agencias. No te voy a dar cifras, porque un número sin conocer tu caso te sirve de poco. Lo que sí te puedo explicar es cómo se cobra, qué debería venir incluido en cada esquema y qué preguntar para que dos propuestas se puedan comparar.
Los esquemas de cobro que más vas a ver
Iguala mensual
Pagas una cantidad fija cada mes por un alcance definido: operar tus campañas de Google Ads, publicar cierto número de posts a la semana o escribir artículos para tu blog. Es el esquema más común en México para el trabajo continuo. Tú sabes cuánto vas a pagar y la agencia puede planear a su gente.
Ojo con el alcance. Si no está por escrito, la iguala se vuelve una bolsa donde cabe todo o donde no cabe nada, según a quién le preguntes.
Por proyecto
Sirve para trabajos con principio y fin: un sitio web, una identidad de marca, una auditoría de tus campañas o el arranque de una cuenta de publicidad. Se cotiza el entregable completo. Aquí conviene revisar cuántas rondas de cambios incluye la propuesta. ¿Y qué pasa si a mitad del camino pides algo que no estaba en el plan? Mejor preguntarlo antes.
Por hora
Es menos común para trabajo continuo, pero muy útil para consultoría o trabajos sueltos: revisar una cuenta que maneja tu equipo, capacitar a tu vendedor en cómo contestar prospectos o resolver un problema técnico puntual. Pide que te digan cuántas horas estiman y cómo te van a reportar las que usen.
Porcentaje de la inversión en publicidad
Algunas agencias cobran la operación de tus campañas como un porcentaje de lo que inviertes en Google o Meta. Tiene su lógica: un presupuesto más grande suele implicar más campañas que vigilar. El detalle aparece cuando la agencia gana más si tú gastas más, aunque ese gasto no traiga clientes. Si te ofrecen este esquema, pregunta qué pasa el mes en que conviene bajar el presupuesto.
Por resultados
Cobrar por prospecto o por venta suena ideal para el cliente, y a veces funciona. Lo complicado es que la agencia no controla lo que pasa después del clic: qué tan rápido contesta tu equipo, tu precio, tu inventario o lo que hizo la competencia esa semana. Las veces que lo he visto funcionar había un acuerdo muy claro sobre qué cuenta como prospecto válido y quién lo califica.
Esquemas mixtos
Es lo que más vas a encontrar: una iguala por la operación continua y proyectos cotizados aparte, como un sitio nuevo, una sesión de fotos en tu planta o un video.
De qué depende cuánto cobra una agencia de marketing digital
Dos agencias pueden cotizarte lo mismo con palabras distintas. O cosas muy distintas con las mismas palabras. Estas son las variables que de verdad mueven el precio:
- Número de canales. Operar solo Google Ads pide menos horas que llevar Google, Meta, redes orgánicas, correo y blog al mismo tiempo. Cada canal tiene su configuración, su medición y su reporte.
- Volumen y tipo de contenido. Diseñar imágenes con las fotos que tú mandas no se compara con grabar video en tu planta o escribir artículos técnicos para ingenieros de compras.
- Qué tan especializado es tu mercado. Vender maquinaria industrial a compradores de planta pide más investigación que vender pasteles en San Nicolás. Los textos tardan más, y un error técnico en un anuncio sale más caro.
- Quién opera tu cuenta. Pregunta si tu cuenta la va a llevar alguien con años de experiencia o alguien que está aprendiendo. Las dos cosas pueden estar bien, pero el precio debería reflejarlo.
- Medición. Conectar formularios, llamadas y WhatsApp para saber qué canal trae clientes lleva trabajo técnico. Si una cotización no lo menciona, o no se va a hacer o se va a cobrar después.
- Juntas y tiempos de respuesta. Una llamada semanal con tu equipo y respuestas el mismo día consumen más horas que un reporte mensual por correo.
Por eso la pregunta de cuánto cuesta una agencia de marketing digital tiene más sentido al revés. ¿Qué necesitas que haga, en cuántos canales y con qué nivel de atención? Con eso definido, las cotizaciones empiezan a parecerse.
La inversión en anuncios va aparte
Esta es la confusión que más veo. Lo que le pagas a la agencia por operar tus campañas es una cosa. Lo que le pagas a Google o a Meta por mostrar tus anuncios es otra. Cuando un prospecto nos dice que otra agencia “sale más barata”, muchas veces una cotización incluye la pauta y la otra no.
Pasa lo mismo que cuando llevas el carro al taller: un mecánico te cotiza solo la mano de obra y otro ya trae las refacciones incluidas. Los dos números son reales, pero no hablan de lo mismo.
Lo más sano es que la cuenta publicitaria esté a nombre de tu empresa, con tu tarjeta cargada ahí y la factura de la plataforma llegando a ti. Así sabes cuánto se invirtió de verdad. Y si algún día cambias de agencia, tu historial se queda contigo. Si la agencia paga los anuncios y luego te los cobra, pide ver la facturación de la plataforma cada mes.
Qué debería incluir cada esquema
No existe un paquete estándar, pero hay mínimos que conviene pedir por escrito.
Si contratas campañas de publicidad: configuración y revisión de la medición antes de gastar, revisión semanal de las búsquedas o audiencias que activan tus anuncios, pruebas de anuncios nuevos, un reporte que hable de prospectos y no solo de clics, y acceso de administrador para ti en todas las cuentas.
Si contratas redes sociales: calendario de publicaciones, diseño, textos, publicación y un reporte. Pregunta si responder comentarios y mensajes está incluido, porque ahí suele haber malentendidos.
Si contratas un sitio web: quién escribe los textos, de dónde salen las fotos, configuración básica de SEO (títulos, descripciones, velocidad y alta en Search Console), medición de formularios y llamadas, y la entrega de todos los accesos al terminar.
Qué preguntar antes de comparar cotizaciones
Con estas preguntas, dos propuestas que parecían de mundos distintos se ponen en la misma mesa:
- ¿Qué entregables concretos incluye cada mes y qué queda fuera?
- ¿Las cuentas de Google Ads, Meta, Analytics y el dominio quedan a nombre de mi empresa?
- ¿Quién va a trabajar mi cuenta y cuántas cuentas más lleva esa persona?
- ¿Qué van a medir como resultado? Si la respuesta es alcance y seguidores, pide que te expliquen cómo se conecta eso con tus ventas.
- ¿Cada cuánto me reportan y qué trae el reporte?
- ¿Qué necesitan de mi parte? Fotos, aprobaciones, alguien que conteste a los prospectos. Muchas cuentas se atoran por detalles de este lado, y es mejor saberlo desde el principio.
- ¿En cuánto tiempo esperan ver movimiento? Una respuesta honesta para SEO habla de meses: nosotros hablamos de 4 a 8 meses. Para campañas pagadas, las primeras semanas se usan para aprender qué funciona.
Si una agencia te contesta todo esto sin darle vueltas, vas bien.
Señales de alerta en una propuesta
- Te garantizan el primer lugar en Google o un número de ventas.
- Te cotizan sin preguntarte a quién le vendes ni cuánto vale para ti un cliente nuevo.
- No te dan acceso a tus propias cuentas, o te lo dan solo de lectura.
- El reporte de ejemplo trae impresiones, alcance y seguidores, y nada sobre prospectos.
- El precio es el mismo para todos sus clientes, sin importar el giro ni los canales.
Ninguna de estas señales descarta a una agencia por sí sola. Pero si ves dos o tres juntas, vale la pena hacer más preguntas antes de decidir.
Cómo lo hacemos en Lionhead
Nosotros cotizamos después de entender el negocio: qué vendes, a quién, por qué canal te llegan hoy los clientes y cuánto tiempo puede darle tu equipo a atender prospectos. Por eso casi nunca mando un precio en el primer correo. La neta, prefiero una llamada de media hora y una propuesta que diga con claridad qué entra y qué no.
Si quieres ver cómo están armadas nuestras líneas de trabajo, en la página de servicios de marketing digital está el detalle de cada una. ¿Prefieres un número sobre tu caso real? Pide un diagnóstico gratuito: revisamos tus cuentas y te decimos qué haríamos y cuánto costaría.


