En este artículo
1. Revisa los términos de búsqueda reales, no tus palabras clave2. ¿Qué estás contando como conversión?3. ¿A qué página llega la gente?4. Horarios y ubicaciones: cuándo y dónde sale tu anuncio5. ¿Estás compitiendo contra ti mismo?Ahora sí, hablemos del presupuestoCuando una campaña deja de traer clientes, casi todos reaccionan igual: le suben al presupuesto. Llevo más de diez años pautando en Google Ads y ese reflejo lo veo en casi todas las cuentas que me llegan. A veces funciona. La mayoría de las veces solo hace que gastes más rápido en lo mismo que ya no servía.
Es como subirle a la radio cuando la estación no entra bien: se oye más fuerte, pero igual de feo. Antes de mover el dinero, revisa estas cinco cosas. Es el mismo orden que sigo yo cuando abro una cuenta por primera vez.
1. Revisa los términos de búsqueda reales, no tus palabras clave
Suenan parecido y se confunden todo el tiempo, pero son cosas distintas. Las palabras clave son lo que tú le dijiste a Google que te interesa. Los términos de búsqueda son lo que la gente escribió de verdad antes de que saliera tu anuncio.
Entra al informe de términos de búsqueda y lee los últimos treinta días. ¿Qué vas a encontrar? Búsquedas que no tienen nada que ver con lo que vendes. Ahí se está yendo una parte de tu presupuesto. Si tu cuenta nunca ha tenido palabras negativas (las que le dicen a Google dónde no quieres aparecer), esa parte suele ser más grande de lo que imaginas.
Ese informe se lee en veinte minutos. Y la neta, de todo lo que reviso, es el que menos gente abre.
2. ¿Qué estás contando como conversión?
Fíjate qué acción marcaste como conversión. Si cuentas visitas a la página de contacto, lo que mides es curiosidad; ahí todavía no hay un cliente potencial. Si cuentas clics al botón de WhatsApp pero nadie revisa si esas pláticas llegan a algo, pasa lo mismo.
Me ha tocado abrir cuentas con cifras de conversión muy bonitas en las que ninguna conversión era una persona pidiendo cotización. Google busca más de lo que tú le digas que es valioso. Si le enseñas la métrica equivocada, te va a conseguir más de lo equivocado. Y ojo con esto: lo va a hacer muy bien.
3. ¿A qué página llega la gente?
Imagina un anuncio que promete corte láser y te manda a la página de inicio de una empresa que vende ocho cosas distintas. El visitante tiene que ponerse a buscar. Muchos no buscan: se regresan.
Abre tu anuncio en el celular como si fueras un cliente. Cuenta cuántos segundos pasan hasta que entiendes qué se vende y cómo se pide. ¿Más de cinco? Ahí tienes el problema, y no está en la campaña.
4. Horarios y ubicaciones: cuándo y dónde sale tu anuncio
Vale la pena revisar a qué hora entran las solicitudes que sí terminaron en algo. Si tu equipo contesta de nueve a seis y una parte del presupuesto se va de noche, estás pagando por mensajes que nadie va a contestar hasta el día siguiente. Para muchos negocios, un día de retraso es el cliente perdido. Para entonces ya le escribió a otro.
Con la ubicación pasa algo parecido. La configuración que Google trae de fábrica incluye a personas que muestran interés en tu zona, no solo a quienes están en ella. Si das servicio local, eso te trae gente que nunca va a poder comprarte.
5. ¿Estás compitiendo contra ti mismo?
Si tienes varias campañas apuntando a búsquedas parecidas, se estorban entre ellas y suben tu propio costo por clic. Es como tener a dos vendedores de la misma tienda peleándose al mismo cliente en la puerta. Lo veo mucho en cuentas que han pasado por varias manos: alguien crea campañas nuevas y nadie apaga las viejas.
Ahora sí, hablemos del presupuesto
Subir la inversión multiplica lo que ya está pasando. Si la campaña trae clientes buenos y se queda sin presupuesto a media tarde, súbele sin pensarlo. Si trae mensajes que no cierran, subirle solo te va a traer más mensajes que no cierran.
Ese es el orden que sigo: primero entender qué está pasando, después decidir cuánto.
Si quieres que alguien más le eche un ojo a tu cuenta, pide el diagnóstico sin costo. La revisamos mi equipo y yo, y te quedas con la lista de lo que encontremos, decidas o no trabajar con nosotros. Y si prefieres conocer primero cómo llevamos las campañas de Google Ads, empieza por ahí.


